Consejo
nº 1
Un buen globo, es ataque
y defensa
Prof. Aldo H. Alvarez
Todos
sabemos que el globo es un golpe fundamental para el pádel.
El globo nos da el acceso a la red, desde donde intentaremos terminar
el punto.
Dos consejos fundamentales para mejorarlo: que vaya cruzado y alto.
Al jugar cruzado la cancha se hace más larga, por lo que
tenemos menor probabilidad de fallar. Al efectuar este tiro, le
añadimos la dificultad de respuesta si toca las dos paredes
(el globo perfecto toca pared lateral y muere en la de fondo).
Al jugarlo alto tendremos más tiempo para subir a la red
y ubicarnos mejor. Al pegarle así a la pelota, ésta
caerá muy perpendicular, lo que implicará poco rebote
si el globo es bueno, y si se nos queda corto, al menos, será
una pelota incomoda para el contrario (nadie pega con seguridad
una pelota que cae desde gran altura).
Son dos cosas sencillas que pondrán en aprieto a los contrarios
A entrenarse y utilizarlo.!
Consejo nº 2
Paciencia y equilibrio para cometer la menor cantidad de errores
posible
Es muy importante controlar los nervios, la presión y la
tensión para que no se arruine nuestro juego. Es necesario
encontrar el equilibrio, ya que por un lado se necesita un cierto
grado de nerviosismo para conseguir una buena actuación,
y lo más idóneo sería estar en el centro entre
estar muy nervioso y muy tranquilo.
Existen
tres errores típicos en situaciones de presión:
· No pensar en el punto a punto. Permitir que el pensamiento
se dirija al futuro.
· Preocuparse por el resultado, en lugar de jugar con el
resultado
· Arriesgar demasiado por exceso de confianza, en los puntos
decisivos.
Las
distracciones suelen ser uno de los motivos más típicos
que nos perjudican cuando estamos jugando un partido. Y lo peor
de todo es que, una vez distraído, que se pierde la concentración,
el jugador ya no consigue las cosas que normalmente lleva a cabo.
Un
ejemplo sería al momento de perder el plan de juego que estamos
llevando. Al jugar bajo presión y perder la rutina, comenzamos
a repasar mentalmente los errores, perdemos la ubicación,
el juego se vuelve más tenso y cuidadoso, perdiendo ritmo
y fluidez de juego, de esta forma cometemos más errores innecesarios
y perdemos la pelota con mayor facilidad
Pero
esto no quiere decir estar nervioso: estar nervioso produce adrenalina,
y ésta puede ayudar a realizar una buena actuación.
Es una reacción natural del organismo a una determinada situación,
y si sabemos manejarla es un factor del cual nos podemos beneficiar.
Cuando
en una situación de presión comencemos a notar que
nos transpiran las manos y que nuestro corazón se acelera,
en lugar de intentar calmar al corazón y las manos, intentemos
pensar únicamente en el golpe que vamos a ejecutar en ese
preciso momento.
Los
buenos jugadores saben que en lugar de preocuparse en detener el
movimiento de sus manos, deben concentrarse, dejar de lado las distracciones
atendiendo a su rutina y a su estrategia tan meticulosamente como
lo haría en un entrenamiento en un día que nadie los
está mirando.
Así
es posible que nuestro cuerpo mantenga la excitación, pero
la mente no debe perder la concentración.
Para
mantener la concentración lo aconsejable es jugar pelota
a pelota, manteniéndo la mente totalmente enfocada en el
golpe inmediato que nos toca vivir: si vamos ganando el partido,
no debemos pensar en la posición que quedamos o dónde
vamos a ir a festejar…Si vamos perdiendo, no pensemos en que
perdemos el partido o en lo bien que juegan los contrarios.
Tratemos
que los golpes salgan solos. No busquemos la mecanicidad, como por
ejemplo pensar en que el ritmo de juego debe ser uno u otro, como
agarramos la paleta….etc. Procuremos estar sueltos y libres,
entonces sí que los golpes saldrán solos.
Limitémonos
a seguir tu rutina y el plan de juego. No lo cambiemos por nada
del mundo, aunque vayamos perdiendo. No arriesguemos más
si la idea era la de ser más conservadores.
CONTINUARA